¿QUIENES SOMOS?

AMAMOS NUESTRO TRABAJO

Nuestra clínica abrió sus puertas en el año 2002 bajo la dirección del maestro Mateo García del Río, titulado como Jyuku Shiatsupractor por la Escuela Japonesa de Shiatsu, discípulo directo del maestro Onoda y avalado por el Japan Shiatsu College de Tokio, Instructor Internacional de la Namikoshi Shiatsu Europa y director de la Escuela Japonesa de Shiatsu de Málaga.

Desde el inicio, Mari Robledillo nos acompaña en este proyecto, ocupándose del soporte administrativo, la gestión económica y la agenda de pacientes. Ella hace que nuestros pacientes se sientan como en casa.

También contamos con Sergio Fernández, Shiatsupractor avalado por el Japan Shiatsu College de Tokio con más de 15 años de experiencia, Instructor Nacional de la Namikoshi Shiatsu Europa y profesor en la Escuela Japonesa de Shiatsu.

Nuestra MISIÓN

Nuestra misión es la de ser de verdadera utilidad para la salud de las personas. Contribuir en la mejora de la calidad de vida de nuestros pacientes, acompañándolos en el camino de la recuperación plena de la salud y el bienestar.

Llegar a más personas creciendo con empresas filiales que conserven el mismo compromiso de calidad y eficacia al servicio de la salud.
Conseguir que las personas vean en el Shiatsu su mejor opción para tratar sus dolencias y conservar la salud.

Nuestra VISIÓN:

Nuestra visión es ser una Clínica de Shiatsu ampliamente conocida y reconocida en Málaga y provincia, como símbolo de calidad y eficacia en la mejora y el mantenimiento de la salud de las personas.

Nuestros VALORES:

Nuestro principal valor es el alto rendimiento de resultados positivos en el día a día de nuestro trabajo, el cual está avalado por nuestros pacientes satisfechos, gracias al excelente nivel de experiencia y preparación de nuestros terapeutas en continua formación.

Hemos creado un espacio dedicado a la SALUD y el BIENESTAR que invita a la calma y a la relajación, en el que consideramos a nuestros pacientes, como parte de nuestra familia.

Nuestro compromiso con la salud de cada paciente es honesto y sincero, poniendo en equilibrio nuestras posibilidades y sus expectativas.

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